¿Por qué deberías incluir saltos en tus entrenamientos?

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Ejercicios para saltar más

Cada vez más deportistas comienzan a incluir sesiones de saltos en sus entrenamientos tradicionales, dado que se ha demostrado que aumenta los niveles de resistencia del individuo y mejora los resultados finales. Los ejercicios de saltos se han convertido en los favoritos de los deportistas, dada su sencillez y efectividad para bajar de peso y adquirir fuerza muscular al mismo tiempo.

Beneficios de añadir saltos en tu rutina de ejercicios

Introducirlos en cualquier entrenamiento semanal es muy sencillo, y su práctica requiere de un gran esfuerzo que favorece el gasto calórico. Su ejecución a gran velocidad ayuda a definir el músculo y a otorgarle fuerza y resistencia a las piernas, lo que a la larga favorece que el tren inferior gane más potencia para el resto de los entrenamientos que se realizan en una jornada de deporte.

Los ejercicios con saltos no son sencillos de realizar ni aptos para cualquier persona, y es que, aunque todo el mundo se podría decir que sabe saltar, esta acción requiere de una buena forma física y una buena técnica, de esta forma se evitarán lesiones y el resultado final será más efectivo.



Existen diferentes tipos de saltos, que varían en intensidad, altura y posicionamiento. Cada modalidad está diseñada para variar la intensidad y la fuerza, ejercitando así una serie de músculos más que otros.

A continuación, enumeramos algunos de los beneficios que aporta incluir saltos dentro de las rutinas deportivas al organismo:

  • Ayuda a activar el sistema linfático, lo que favorece la eliminación de líquidos.
  • Eleva grandes niveles de serotonina, ayudando a combatir la depresión crónica y a disminuir los niveles de estrés.
  • Mejora el sistema pulmonar y ayuda a controlar la presión arterial.
  • La elevación de la intensidad que se produce durante los saltos estimula el metabolismo, favoreciendo la quema de grasas.
  • Ayudan al aumento de la densidad ósea y contribuyen a prevenir la artritis.
  • Mejoran la agilidad, la postura corporal, la coordinación y el equilibrio.

Los tipos de saltos que te pueden interesar

Existen diferentes modelos de saltos que pueden ejecutarse en función de los resultandos que se quieran obtener y de la intensidad que se quiera conseguir:

Tuck Jumps

Los Tuck Jumps consisten en realizar saltos elevando ambas rodillas hacia el pecho lo más alto que sea posible. Se debe comenzar y culminar el salto con las rodillas flexionadas, para reducir el impacto, ya que de esta manera se amortigua. Con él se trabajan las piernas, el abdomen y se queman calorías.

Squat Jumps

El Squat Jumps es una sentadilla con un salto, que consiste en impulsar y elevar los pies del suelo para después caer en cuclillas. Para evitar daños hay que vigilar bien que la rodilla no pase de la punta del pie y que las piernas formen un ángulo de 90 grados. Con él se estimulan las piernas y los glúteos.

Flexiones pliométricas

Este modelo de salto consiste en realizar flexiones y desplazarse de un salto mientras se mantiene la posición. Es perfecto para fortalecer el pecho y los brazos a la misma vez, mientras se queman calorías debido al sobreesfuerzo que hay que realizar. Hay que despegar las manos del suelo con la ayuda de un impulso y chocarlas antes de volver a caer en la posición inicial.

Salto de Box Jumps

Este salto se practica asiduamente en las sesiones de Crossfit. Con él se trabaja de manera intensa la parte inferior del cuerpo: piernas y glúteos. Consiste en saltar con gran intensidad encima de un cajón, volver a la natural y repetir el salto, así consecutivamente.

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Sobre el autor

Miriam Blanco

Licenciada en Pedagogía y Educación Social por la Universidad de Sevilla y Curso Especializado de Community Management y Marketing Digital en ESIC. En la actualidad, compagino mi labor como redactora en Guiafitness con la gestión de redes sociales y campañas de Marketing y Relaciones Públicas.


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