6 errores que debes evitar al practicar natación

En qué consiste el crol

El medio ambiente del planeta tierra nos ha dotado de un medio en el cual habitan cientos de especies. El agua, con el tiempo el ser humano creó sus propios espacios acuáticos artificiales para desarrollar prácticas deportivas y de ocio-salud. No somos seres específicos para habitar en dicho medio constantemente, pero, como práctica asidua o moderada provocaremos en nuestro sistema psico-físico una serie de mejoras en ciertas cualidades, las cuales, promulgaran beneficios asombrosos.

Dicho esto, la natación, el hecho de nadar, conlleva una serie de técnicas correctas, y, por consiguiente, una serie de errores que debemos evitar para llevar a cabo la actividad de forma correcta, veamos de qué trata el tema de hoy.

Nadar, una actividad súper completa

La actividad de trasladarse en el medio acuático, trae consigo aspectos diferenciales con el movimiento terrestre. El más interesante de todos es la carga que representa el agua para realizar dichos movimientos, una carga que no resulta muy excesiva, ni tampoco liviana.

Por ello, es una terapia estupenda para personas con una condición física no muy alta. Además de esto, a nivel respiratorio, la propia presión que ejerce en nuestra caja torácica y pulmones al realizar cualquiera de los estilos reconocidos de la natación provoca mejoras cardiopulmonares.



Dichas mejoras se producen exclusivamente a nivel físico, también a nivel mental. Mejora aspectos como el aprendizaje, la relajación, la memoria e incluso podría promover la reparación neuronal, aunque en este último aspecto queda por avanzar científicamente.

A lo largo de la historia se han desarrollado cuatro estilos básicos de natación. Con sus correspondientes variables en músculos implicados en mayor porcentaje de propulsión entre tren inferior-superior y posición corporal dinámica: crol, espalda, braza y mariposa.

Repasa los errores más comunes al nadar

Siempre que comenzamos una actividad, es muy normal no llevarla a cabo correctamente. Por ello, os ayudaremos a conocer qué errores son más frecuentes en la natación, sobre todo si vais a aprender a nadar desde cero. Y así, podáis contrarrestarlo y mejorar rápidamente y sin riesgo de lesión:

1. No mantenerse en calma

Muchas personas se agobian en dicho medio. A menos que seáis practicantes deportivos y necesitéis trasladaros en algún estilo a la máxima velocidad, lo primero es una adaptación al medio sin temores psicológicos. El hecho de intentar mantenerse a flote sin una técnica correcta os fatigara.

2. Coordinación corporal completa

Una vez que repitáis la técnica durante un periodo de tiempo, vuestro cerebro llegara a conclusiones sobre ejercicio óptimo para una traslación más eficiente. De nada sirve patalear y llevar a cabo acciones de brazos sin control y de forma brusca. He aquí la importancia de controlar los tiempos de ejecución.

3. Longitud de la brazada

A mayor recorrido, mayor avance, pero atención: sin trastocar en exceso la alineación corporal. Es decir, cuanto más recorrido de impulso poseamos, más dinámica será la traslación en la piscina. Y, de esta forma, no necesitaremos aplicar tantas brazadas.

4. Respiración acorde

Al principio es normal no llevar a cabo dicho patrón correctamente. La gran mayoría viene influenciada por patrones de inseguridad en el medio, lo cual es muy normal por falta de adaptación. Pero, poco a poco debemos intentar llevar a cabo un ritmo respiratorio acorde y estructurado, para así, prolongar el ejercicio lo máximo posible y aumentar la mejoría.

5. Alineación corporal

Si nuestro cuerpo al trasladarse posee curvaturas, la resistencia que provocaremos en el agua será mayor, y, por ello, el desplazamiento será menos efectivo. Por ello la alineación corporal y la correcta técnica bilateral de brazos o piernas.

Debe de ser equitativo: es por esto que muchas personas al nadar poco a poco llevan una trayectoria diagonal en vez de rectilínea. Se debe al hecho de no concatenar a la perfección las extremidades corporales.

6. La batida de piernas

Al principio nuestro cerebro piensa que cuantas más batidas de tren inferior realicemos, más fuerza aplicamos. Esto no es correcto, la técnica es esencia y, por ende, un aspecto muy importante la economía al realizar una acción para no fatigarse en exceso.

No hay mayor método para aprender, que el ensayo-error. Por ello nadad, liberaos de toda preocupación y poco a poco conseguiréis una técnica correcta. No temáis a lanzaros y conseguirlo, la satisfacción de hacerlo bien no tiene límites.

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Sobre el autor

Rubén Guzmán (entrenador de musculación y fitness)

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, España) en 2013. Experiencia práctica diaria en Centros Deportivos (como usuario) y acondicionamiento físico-Fitness (colectivo e individual). Entrenador Nacional de Musculación y Fitness desde 2007 (Escuela Nacional de Entrenadores-Federación Española de Halterofilia). Experiencia profesional como entrenador personal, instructor deportivo, preparador físico y monitor de Body-Pump, Muay Thai y Kick Boxing. Fue becado por el Vicerrectorado de Deporte al mérito académico por la Fundación Universidad Pablo de Olavide y, en la actualidad, es Miembro ANECAFYDE (Consejo de delegados de Facultades del Deporte, España) y ejerce como Entrenador Personal y Coach Psicológico. En la actualidad, trabaja como entrenador personal en Holmes Place Madrid.


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