El secreto para aprender a respirar mientras haces flexiones

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Agarres y soportes para hacer flexiones en casa



Las flexiones son un ejercicio básico, presente en casi cualquier rutina de entrenamiento, pero al que no siempre sacados máximo partido. Si vas a empezar a hacer flexiones, descubre cómo respirar al hacer flexiones y aumentarás tu fuerza y tu rendimiento.

¿Por qué es importante la respiración para hacer flexiones?

Tan importante como mantener en todo momento una buena postura, lo es respirar bien mientras haces tus flexiones. Controlar la respiración es esencial para la correcta ejecución de cualquier ejercicio. Aprender a respirar para hacer flexiones es fundamental para que el oxígeno llegue en la proporción idónea a todos esos músculos que están trabajando con intensidad. En una flexión, ejercitas principalmente el tren superior y la zona central, el core ,y solo manteniendo un ritmo de respiración apropiado, lograrás los resultados que buscas con este ejercicio.

Los entrenadores destacan no solo la necesidad de hacer un buen calentamiento para hacer flexiones, sino también la importancia de la respiración en las flexiones porque respirar correctamente te permitirá:

  • Aumentar el número de repeticiones sin que llegue el agotamiento antes de lo previsto.
  • Ganar fuerza y aumentar el desarrollo de la musculatura de brazos y pectorales.
  • Mantener la postura correcta mejorando, además, la estabilidad de todo el cuerpo.
  • Incrementar tu rendimiento deportivo sin aumentar tu tiempo a tu entrenamiento.

¿Cómo respirar al hacer una flexión?

Inhalar y exhalar en el momento preciso es el secreto de una flexión realizada de forma óptima. Te explicamos cómo respirar para hacer flexiones paso a paso:

  1. En primer lugar, es importante el control de la postura. Sabes que para hacer flexiones de la manera correcta, debes mantener tus brazos con las palmas apoyadas en el suelo, a la altura de tus hombros, o ligeramente separadas.
  2. La posición de la cabeza es importante para mejorar tu respiración durante las flexiones. No caigas en el error de enterrar la barbilla hacia el pecho, ni tampoco eleves la cabeza mirando al techo. Tu cuello debe estar en línea con tu columna vertebral y, de esta manera, facilitarás, sin darte cuenta, la correcta entrada de aire a tus pulmones.
  3. La respiración siempre debe acompasar al ejercicio. Su ritmo, más o menos rápido, dependerá de tu propia condición física. Haz las flexiones a una velocidad que te resulte cómoda y adapta a ella tu ritmo respiratorio.
  4. Otro detalle importante es que la respiración durante las flexiones nunca debe ser diafragmática. Su objetivo es llenar de aire los pulmones de manera completa pero superficial, no dirigiendo el oxígeno hacia el diafragma. Ese tipo de respiración, más profunda, es aconsejable para otro tipo de ejercicios, como por ejemplo para el entreno con pesas.
  5. Aprende a respirar al hacer flexiones, inhalando por la nariz en el momento en el que flexionas los codos (desciendes) y exhalando el aire por la boca mientras extiendes los brazos (subes) y realizas el esfuerzo más intenso. Esta es la base de una buena respiración para hacer flexiones, pese a que son muchos los deportistas que lo hacen al revés (inspiran al subir y expulsan el aire mientras descienden). Es un error que resta efectividad a la flexión.

Con un poco de práctica es sencillo conseguir que esta manera de respirar te acompañe y te ayude a realizar el ejercicio de la manera correcta y con menos esfuerzo. Al descender, doblando los codos, inspira y llena tus pulmones de aire para oxigenar la sangre y hacer que ese oxígeno llegue a tus músculos. Así, una vez “recargados”, estira tus brazos y ve soltando el aire para que te ayude a elevar tu cuerpo y, en definitiva,  a soportar tu propio peso. Es fácil, recuerda: inspira al bajar y exhala al subir.

La técnica de respiración para flexiones es sencilla y aplicándola de manera controlada lograrás, en muy poco tiempo, realizarla de forma natural e inconsciente. Con la respiración adecuada durante las flexiones obtendrás la máxima eficiencia de este ejercicio, evitando posibles complicaciones como la fatiga, los mareos o la hiperventilación.

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Sobre el autor

Mariola Báez

Redactora y editora profesional, no entiendo mi vida sin el deporte. Siempre dispuesta a conocer nuevas disciplinas y a invertir mi tiempo en mis dos grandes pasiones: el yoga y el running.


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