Desmontamos los mitos del gimnasio más comunes y repetitivos

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Alimentación antes de entrenar



Algunos resultan verdaderamente sorprendentes y otros, a base de oírlos, se han convertido en principios inmutables que no tienen base científica alguna pero de los que acabamos absolutamente convencidos. Repasamos los mitos del gimnasio más comunes para conocer qué tienen de verdad.

Seguro que los has escuchado más de una vez al empezar en el gimnasio, mientras entrenas o al acabar la sesión. Sudar es bueno, beber agua es malo, si no tomas un batido de proteínas tras el esfuerzo es como si no hubieses entrenado… Es cierto que cada persona tiene su propia constitución y hay prácticas o costumbres determinadas que le van bien, pero de ahí a establecer dogmas de obligado cumplimiento, hay una distancia.

Son muchos los conceptos erróneos que, repetidos una y otra vez, acaban convirtiéndose en supuestas verdades. Si tienes alguna duda sobre tu entrenamiento o sobre la dieta que más te conviene, consulta siempre con un profesional, porque no siempre todo lo que oyes es cierto.

8 falsos mitos del gym que seguro has escuchado alguna vez

Además de tener en cuenta los errores que no debes cometer en tu primer día de gimnasio, estas son algunas de las afirmaciones más repetidas en el gimnasio que no son del todo (o nada) ciertas:

1. "Cuando sudas estás adelgazando"

En absoluto. Al hacer ejercicio, la temperatura corporal se eleva y nuestro organismo reacciona eliminando líquidos para lograr una mejor “refrigeración”. El sudor es, únicamente, agua y sales minerales, no es un síntoma de estar quemando grasas. Perderás peso en función del ejercicio realizado y no de lo que hayas podido sudar.

2. "No es bueno beber agua mientras haces ejercicio"

Algunos aseguran que esta práctica puede incluso provocar flato, algo que no es cierto. Una buena hidratación es fundamental en el deporte. Debes ingerir líquidos antes, durante y después del entrenamiento, aunque sí es verdad que en pleno esfuerzo no es bueno beber de golpe un litro de agua. Hay que ingerir líquidos en pequeñas cantidades.

3. "Quemar grasas localizadas"

Es uno de los mitos del gimnasio más comunes y repetidos. Sería una maravilla poder quemar justo la grasa que nos interesa, por ejemplo, de la cara interna de los muslos, del abdomen o de las caderas, pero esto no es posible. Cuando hacemos ejercicio, la grasa corporal disminuye de manera general y proporcionada (pierdes donde más se acumula, simplemente porque hay más, pero en el resto de tu cuerpo, también).

4. "Abdominales, lo mejor para eliminar barriga"

Por supuesto que es un ejercicio que contribuye al soñado vientre plano, pero los abdominales fortalecen la musculatura de la zona, no eliminan la grasa que puede recubrir esos músculos. Si quieres que empezar a hacer abdominales desde cero y conseguir un abdomen fuerte, primero tendrás que deshacerte, con ejercicios aeróbicos, del tejido adiposo que hace que ni se "intuyan".

5. "Si tienes alguna dolencia de espalda no puedes entrenar con pesas"

Esto no es una verdad absoluta, lo que ocurre es que si existe alguna dolencia o lesión lumbar o de cervicales, hay que consultar con el entrenador los ejercicios que son convenientes y los que no.

6. "Siempre hay que estirar"

Los estiramientos son fundamentales para calentar los músculos y para facilitar su óptima recuperación pero hay que hacerlos en el momento oportuno y de la manera conveniente. Un estiramiento demasiado brusco, con el músculo en frío o si éste está dolorido tras un entreno de fuerza, podría dañar las fibras musculares.

7. "Los batidos de proteína son fundamentales"

Los batidos energéticos tienen tantos defensores como detractores y, en realidad, no son ni tan extraordinarios como algunos aseguran, ni tampoco perjudiciales como opinan otros. Pueden venir muy bien como un extra para nuestros músculos, pero por muchos que tomes, si no entrenas duro, la musculatura no crecerá sola.

8. "Si no avanzas necesitas más horas de entrenamiento"

No siempre es cuestión de tiempo. Cada persona tiene su propio ritmo y tal vez necesite un cambio en su rutina de ejercicios y no más horas en el gym.

Como ves, son muchos los mitos del gimnasio que deberíamos repasar para no caer en errores habituales basados en suposiciones o únicamente en experiencias individuales.