5 consejos para no desmotivarte en tu primer día de entrenamiento

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Motivación para no desanimarse en el primer día de entrenamiento

Si has tomado la decisión de cuidarte y ponerte en forma haciendo deporte, estás de suerte porque tu cuerpo y tu salud te lo van a agradecer, pero empezar no es fácil y el desánimo puede acabar pronto con tus buenos propósitos. Si no quieres desmotivarte en tu primer día de entrenamiento, ten presente algunos consejos, tan simples como importantes.



La motivación es la clave para no venirte abajo después de esa primera sesión en el gimnasio. Si estás decidida a entrenar, es porque eres consciente de los beneficios que te va a aportar tu actividad física, pero la dificultad de los ejercicios, el cansancio o las agujetas de los primeros días pueden causar estragos en tus saludables intenciones.

Para no abandonar el primer día de entreno es fundamental que, antes de empezar, tengas claro tu objetivo. Es sencillo. Si te esfuerzas para lograr un resultado concreto, entrenarás con mayor intensidad y con más ganas, porque quieres algo y estás dispuesta a trabajar duro por conseguirlo. Da igual lo que te propongas: bajar de peso, sentirte más ágil, tener unos músculos más fuertes y tonificados, poder resistir durante una carrera… Tu objetivo vendrá a tu cabeza en los momentos de desánimo y agarrarte a él hará que superes el desaliento.

Las claves para mantener la motivación los primeros días de entrenamiento

Ya tienes tu objetivo y vas a por él pero la amenaza de perder la motivación tras el primer día de entrenamiento acecha y ese primer día hay que superarlo. Los siguientes consejos para no desanimarte tras el entrenamiento te ayudarán:

1. Sé consciente de la forma física de la que partes

Es muy importante conocer tus limitaciones porque así te harás una idea de cuándo empezarás a notar los resultados de tu esfuerzo. Hacerte una revisión médica siempre es aconsejable. No puedes empezar a hacer deporte a un nivel alto si existe algún problema de salud con el que debas tener precauciones. Sobrepeso, dolencias cardiacas, molestia en alguna articulación… Un chequeo médico previo te dará tranquilidad y además, si estás estupendamente, tu médico será el primero animarte a empezar en el gimnasio o a hacer deporte para sentirte aún mejor.

2. Metas realistas

Si no quieres salir del gimnasio con el ánimo por los suelos el primer día, no te exijas más de lo que puedes dar. Supera ese primer día de entrenamiento en el que las cosas no han ido como tú esperabas marcándote un plazo, por ejemplo dos semanas, en el que te comprometes a no abandonar. Establecer una meta posible y a corto plazo te ayudará a mantener la motivación.

3. Plan de entrenamiento personalizado

Si no tienes asumida una rutina de entrenamiento, los primeros días son los más difíciles y contar con el asesoramiento de un entrenador profesional es fundamental para no tirar la toalla al primer desaliento. En el gimnasio, tu entrenador te orientará sobre los ejercicios adecuados para un principiante como tú y sabrá motivarte explicándote cómo vas a evolucionar. Un plan de entrenamiento semanal idóneo y un buen entrenador no permitirán que te desmotives en la primera sesión. Su consejo hará que vuelvas a entrenar.

4. Equipo adecuado

No es una cuestión secundaria en la motivación para afrontar el primer día de entrenameinto. Si estás incómoda en tu primer día de entreno, todo se hará demasiado "cuesta arriba". Unas zapatillas adecuadas, elementos de protección si el deporte que practicas los requiere, prendas de vestir transpirables, que permitan tu movilidad y que no te agobien… Son pequeños detalles que influyen a la hora de mantener tu motivación el primer día y que harán que no decidas dejarlo porque el entrenamiento ha sido una “tortura”.

5. Alimentación e hidratación

Tienes que encontrarte bien mientras entrenas para no desanimarte ante la primera dificultad y en ese bienestar, la dieta adecuada es determinante. Unos alimentos que te aporten la energía que requiere la actividad física que comienzas y una correcta hidratación antes, durante y después del entrenamiento ayudarán a frenar, sin que te des cuenta, ese desánimo del primer entreno que, seguro, puedes superar.

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Sobre el autor

Mariola Báez

Redactora y editora profesional, no entiendo mi vida sin el deporte. Siempre dispuesta a conocer nuevas disciplinas y a invertir mi tiempo en mis dos grandes pasiones: el yoga y el running.


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