3 consejos para evitar comer demasiado después de entrenar

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Alimentación antes y después de entrenar

Una de las razones principales por las que la gente se lanza a hacer algún deporte es que piensan que luego pueden comer lo que quieran. La verdad es que el cuerpo funciona de un modo inteligente, ingerimos y quemamos calorías, por eso es fundamental moverse para no terminar con sobrepeso. Lo que pasa es que muchas veces, nos creemos que con hacer un poco de deporte está todo solucionado. Si quieres evitar comer demasiado después de entrenar y controlar tu apetito, no dudes en seguir leyendo.

Cómo evitar comer mucho después de hacer ejercicio

Es un error pensar que si haces ejercicio puedes comer lo que quieras, pues si no quemas las calorías que ingieres, tu cuerpo las seguirá acumulando. Además, muchas personas se sugestionan pensando que hacen deporte para comer, por lo que no dejan de pensar en la comida durante el entrenamiento, lo que hace que salgan con ganas de comerse un jabalí entero.

Es importante que no pensemos que somos indulgentes a la hora de comer solo por haber estado un rato en el gimnasio, y que vigilemos lo que comemos para no terminar engordando. Porque sí, si no quemas lo que comes, aunque hagas deporte, terminarás engordando. Hoy te damos algunos consejos para controlar el hambre después de entrenar y para que esto no suceda:

1. Practica deporte antes de comer

No importa si es por la mañana, a mediodía o por la noche, pero si tienes un hombre voraz después de entrenar, lo mejor será que hagas deporte justo antes de una de las comidas principales. Si lo haces así, sabrás que luego vas a comer y evitarás picar entre horas, algo que puede resultar muy nocivo para tu plan de no engordar.

Se trata de no consumir calorías extras con snacks fuera de tus horas de comida. Como vas a comer de todas formas, no tendrás problema en disfrutar de tu desayuno, comida o cena, al terminar tu entrenamiento. Y lo harás sabiendo que no estás añadiendo ningún extra a tu alimentación.

2. Disfruta con el ejercicio

Muchos de nosotros hacemos ejercicio por el simple hecho de comer después. De hecho, no disfrutamos nada del deporte, solo nos parece una obligación para deshacernos de esos kilos que nos sobran o para no coger más. El caso es que, nos pasamos todo el entrenamiento pensando en lo que vamos a comer en lugar de estar en lo que estamos. Entonces, es normal que nos peguemos el atracón que creemos que nos merecemos al terminar de entrenar.



Todo esto se solucionaría si, en lugar de hacer ejercicio por obligación, disfrutamos de él. Cuando hacemos ejercicio liberamos endorfinas, lo que nos hace sentirnos mejor con nosotros mismos. Además, estamos distraídos y no pensamos en nada, con lo que resulta de lo más favorecedor para el estrés y la ansiedad. Por eso, si no aprovechamos estas cualidades y solo pensamos en comer, estaremos haciéndonos un flaco favor.

Te recomendamos que busques un ejercicio que te motive. No importa si es caminar, senderismo o deportes de equipo, pero será lo más eficaz para conseguir apartar la comida de tu cabeza y pegarte el atracón padre después de entrenar.

3. Cuidado al contar las calorías

Viene siendo habitual que, después de sudar la gota gorda pensamos que nos merecemos esa hamburguesa que tanto estamos deseando comer. Ojo con esto, es fundamental que seamos realistas y pensemos si de verdad estamos consumiendo menos calorías de las que hemos quemado. Y si esperamos comer con ansia, seguramente la respuesta sea no.

El hecho de habernos esforzado mucho no nos da carta blanca para comer lo que queramos, y hasta que no tengamos eso claro no podremos deshacernos de esos kilos de más e incluso puede que terminemos ganando peso. Por eso, siempre se dice que un buen plan de ejercicio tiene que ir acompañado de una dieta equilibrada.