Dieta alcalina, ¿qué hay de verdad en ella?

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Alimentos de la dieta alcalina

Tomar un zumo de limón o unas gotas de bicarbonato son algunos de los mitos que rodean a la dieta alcalina y a sus defensores. Este tipo de dieta consiste en la ingesta de alimentos alcalinos (hortalizas) en contraposición de ácidos (azúcares y cereales).

Según sus defensores, esta ayuda a reducir los niveles de pH y por tanto de acidez, protegiéndonos de ciertas enfermedades (entre ellas el cáncer o la osteoporosis), además de tener efectos desintoxicantes.

El origen de esta dieta se fundamenta en el efecto warburg puesto que las células cancerosas tienen mayor capacidad de acidificar. Sin embargo, surgen conspiraciones teóricas que enlazan esta con la dieta.

Sin embargo, tal y como señala el American Institute for Cancer Research en Cancer and Acid-Base Balance: Busting the Myth, “este tipo de alimentación no altera el pH de la sangre, ya que de esto se encargan los riñones y tiene que estar dentro de unos márgenes muy estrechos”. José Miguel Mulet, bioquímico e investigador en el CISIC asegura que: “La única forma de alterar el pH sería comer sosa o bicarbonato a cucharadas, algo nada aconsejable”, y de igual forma tampoco mejoraría nuestra salud ósea como se afirma en The Alkaline Diet: Is There Evidence That an Alkaline pH Diet Benefits Health?: “No hay evidencia sustancial de que la dieta alcalina prevenga la osteoporosis”.

De esta manera, la dieta alcalina, carece de base científica. Una dieta tiene que ser equilibrada y controlada por un equipo especializado, ya que es irrelevante que los alimentos sean ácidos o alcalinos puesto que esta clasificación en muchas ocasiones es errónea y no se corresponde con la realidad.

Una buena forma para saber qué alimentos y hábitos son positivos para nuestra salud es la de la  Agencia española de Consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición (Estrategia NAOS del Ministerio de Sanidad).

Una cuestión fisiológica

La razón principal por la que los defensores afirman que los alimentos tienen capacidad para alterar nuestro pH son unos simples tests que miden la acidez en contacto con nuestra orina, sin embargo estos cambios se deben a la eliminación de diferentes compuestos que realizan nuestros riñones.

Por lo tanto, los cambios del pH son debidos a la eliminación de compuestos por parte de los riñones, en especial elimina más ácidos en función de la dieta para que el pH del cuerpo sea estable, pero estos procesos bioquímicos no tienen nada que ver con una dieta.

 Es el propio organismo quien dispone de mecanismos para mantener estable la acidez en sangre utilizando lo que en bioquímica se denomina solución tampón, moléculas capaces de mantener el pH estable, como el bicarbonato o el fosfato.

Tal y como explica el profesor Mulet, aunque existen textos como los publicados en Nutrition in Clinical Practise que desmienten los mitos que rodean a la dieta alcalina, sigue habiendo libros y cursos que apoyan la teoría del pH. “Hay una gran demanda por perder peso y mucha gente tiene más prisa y dinero, que sentido común y espíritu crítico”, subraya. De tal manera, tenemos que ponernos en manos de especialistas para garantizar que el entrenamiento personal se desarrolle dentro del marco de la más absoluta seguridad.

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